Filtros industriales de carbón activo para tratamiento de agua

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Tratamiento de aguas subterráneas y superficiales mediante filtración por carbón activado

La utilización de los filtros de carbón activado para agua tiene un amplio rango de aplicaciones tanto en industria como en aguas de consumo y riego. 

Su instalación y aplicación se realiza mediante sistemas de filtración con un medio de carbón activo en su interior, que se utilizara para distintas aplicaciones en el campo de los tratamientos de aguas de todo tipo.

En el presente artículo técnico   comenzaremos hablando sobre los compuestos principales que se pueden eliminar mediante los filtros de carbón activo.

  • Eliminación de cloro del agua (decloradores)
  • Reducción de amonio.
  • Eliminar contaminantes orgánicos.
  • Neutraliza olor.
  • Neutraliza sabor
  • Elimina pesticidas y herbicidas (Atrazinas y Simazinas).

Los distintos orígenes de agua que se pueden tratar mediante los lechos filtrantes de carbón activado son:

Aguas de ríos y lagos: Estas aguas son de origen superficial y cuentan con varios compuestos como materia orgánica, pesticidas, sales, olor, sabor y sólidos. Siendo muy común la aplicación de estos equipos filtrantes para su tratamiento.

Aguas de pozos y subterráneas: Son aguas que suelen tener un alto contenido en sales   y amonios. Siendo interesante un tratamiento de carbón activo para su afino para posteriores tratamientos de desalación y osmosis inversa industrial.

Aguas de red: En casos en los que se requiere una declaración del agua de red para procesos industriales o domésticos se utilizan los sistemas de filtración de carbón activo.

Reutilización de aguas grises y residuales: En aguas tratadas de este tipo, se suelen utilizar estos equipos de filtración de agua para   el tratamiento de químicos y olores, dejando el agua con un mayor grado de septicidad para su posterior utilización para riegos y baldeos.

Los equipos filtración de carbón activo tienen un funcionamiento sencillo y un bajo mantenimiento, facilitando al cliente un sistema de tratamiento de agua con un porcentaje muy bajo de fallos y bajo coste de reparaciones. Su funcionamiento es sencillo, el agua a tratar entra en el filtro a una presión estimada de 2-3 bar y cruza de forma transversal el equipo, teniendo un tiempo de contacto suficiente con el medio de carbón activo (el cálculo de este tiempo ira en función de la aplicación que se pretenda). Posteriormente para el lavado del sistema se puede optar por realizar lavados periódicos cada semana durante 15 minutos o bien utilizar válvulas automáticas y temporizar el lavado, esta elección dependerá directamente de varios factores del agua a tratar.

 

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